La columna vertebral

Algunas nociones sobre la anatomóa y la fisiología de la columna vertebral

Anatomia

La columna vertebral constituye el eje de nuestro cuerpo y está formada por 7 vértebras cervicales (C) que van desde el cráneo hacia abajo, 12 vértebras torácicas (T) en la zona pectoral y pulmonar, 5 vértebras lumbares (L) en la parte inferior de la columna, por detrás del abdomen y fusionadas al sacro o la pelvis, y, por último, el cóccix, que es un vestigio del esqueleto de la cola de nuestros antecesores prehistóricos.

Entre las vértebras (empezando por la C2/3) hay discos cartilaginosos invertebrales. Toda la carga estática del cuerpo recae en la columna, aumentando desde la cabeza hacia la pelvis, razón por la cual las vértebras y los discos invertebrales son de mayor tamaño cuanto más abajo se sitúen en la columna. La forma normal de la columna es como de una «S» y media. La curvatura de la columna cervical y lumbar es hacia adelante, mientras que la de la columna torácica es hacia atrás.

La unión craneocervical entre la cabeza y la primera y segunda vértebra es muy distinta a la del resto de partes de la columna. En estas intersecciones y vértebras es donde se ejecuta la mayor parte del movimiento de la cabeza. El hueso sacro y el cóccix no tienen discos invertebrales.

 

Schematische Abbildung der Wirbelsäule

Dibujo esquemático de la columna:
Columna cervical en color rojo
Columna torácica en color azul
Columna lumbar en color amarillo
Columna sacra en color verde

Bandscheibendegeneration an der Lendenwirbelsäule

Dibujo esquemático de un segmento de la columna:
1.) Apófisis transversa
2.) Raíz nerviosa
3.) Vértebra
4.) Apófisis espinosa
5.) Médula espinal

Envejecimiento de la columna

A los 20-25 años de vida, los discos invertebrales de los seres humanos empiezan a degenerarse. La principal razón de esto es que los discos de los jóvenes y de los adultos jóvenes dejan de estar suministrados directamente por la circulación. La recuperación del tamaño óptimo del disco sólo puede conseguirse absorbiendo el fluido necesario de tejido estando en posición tumbada. El disco actúa como una esponja que absorbe fluido cuando se ejerce una mínima presión sobre él. Durante el día el disco pierde su contenido de fluido y, por tanto, también su elasticidad. El tejido colágeno que rodea el disco pierde también su estructura y, en consecuencia, tiende a desgarrarse más fácilmente. Con estos desgarros, el disco puede salir hacia afuera y dañar la raíz nerviosa o la médula espinal. Cuando por motivos de la edad o por la propia degeneración, el disco ya no puede absorber los fluidos corporales necesarios, pierde su altura, lo que conlleva a una mayor presión en las articulaciones invertebrales. Éste suele ser el origen del típico dolor en la parte inferior de la espalda cuando se realiza algún movimiento. La naturaleza intenta estabilizar la situación procurando desarrollar estas articulaciones con el fin de reducir la presión, lo que deriva en la estenosis foraminal y espinal. A veces también puede observarse una ligera inestabilidad vertical.

Diagnóstico y tratamiento

Para obtener un diagnóstico lo más preciso posible de los problemas de columna de un paciente, además de una exploración clínica y neurológica, es absolutamente necesario recurrir a una técnica de diagnóstico por imagen de la estructura de la columna. En la mayoría de los casos esto significa una resonancia magnética o un TAC utilizando el instrumental más novedoso hasta el momento. Personalmente yo prefiero una resonancia magnética ya que ésta ofrece una visión detallada de todos los tejidos blandos en el cerebro y en la columna con una indicación normalmente clara de dónde se produce un estrechamiento del canal espinal o del espacio articular entre las vértebras, incidiendo sobre las raíces nerviosas. En caso de que no sea posible realizar una resonancia por complicaciones con los marcapasos o con otros objetos o aparatos similares, se puede aceptar un TAC.

Algunas veces es necesario recurrir a exploraciones neurofisiológicas, como por ejemplo una electromiografía (EMG) o los potenciales provocados, para establecer el diagnóstico correcto.

En el último análisis del diagnóstico del estado de un paciente, siempre planeo y sugiero el tratamiento más apropiado tras haber debatido concienzudamente todos los hallazgos encontrados  con el fin de asegurar la mejor elección posible de cara al éxito frente a cualquier operación.

 

Envejecimiento y degeneración de la columna lumbar:
1.) Estrechamiento del agujero intervertebral
2.) Pérdida de altura y de la elasticidad del disco
3.) Aumento de presión en el espacio articular
Degeneration an der Lendenwirbelsäule

 

 

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