La médula espinal

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La médula espinal2018-08-15T07:36:43+00:00
Tumores en la columna y en la médula espinal

Además del estrechamiento óseo, en la columna y en la médula también pueden crecer tumores como por ejemplo meningiomas o neurinomas, para cuya extirpación será necesario intervenir quirúrgicamente. La mayoría de las lesiones intradurales son benignas, pero debido a la presión que ejercen sobre las raíces nerviosas o sobre la médula pueden provocar síntomas tan extremos como la parálisis. El tratamiento elegido para la extirpación de estos tumores es una intervención microquirúrgica.

Tumores intraespinales(resonancia magnética):
Meningioma benigno a nivel de la vértebra D4 (flecha 1) (izquierda).
Tumor intramedular (flechas 2)(derecha).

Quistes en las articulaciones invertebrales

Estos quistes, con situación dorsal respecto a la raíz nerviosa y a la duramadre, se originan como resultado de una larga y permanente degeneración de la cápsula articular debido a la degeneración del disco. Los síntomas son similares a los de la hernia de disco. Los quistes cuyos síntomas son de presión sobre la raíz nerviosa requieren su extirpación a través de una intervención quirúrgica, obteniéndose unos resultados excelentes.

Lipomatosis lumbar (flechas)

Lipoma en el canal vertebral

Normalmente alrededor de la duramadre y de las raíces nerviosas existe una fina capa de tejido graso que facilita el movimiento de estas estructuras en el canal espinal. Sin embargo, en algunos casos, esta capa puede aumentar de grosor y ejercer presión sobre la duramadre y/o las raíces nerviosas. Los lipomas pueden extenderse a lo largo de varios segmentos y producir síntomas similares a los de la estenosis espinal o la hernia de disco. La lipomatosis espinal sólo puede diagnosticarse mediante resonancia magnética. En caso de sufrir estos síntomas, se recomienda intervenir quirúrgicamente utilizando una técnica abierta mínimamente invasiva, cuyos resultados suelen ser excelentes.

Lipomatosis lumbar (flechas)